martes, 29 de marzo de 2016

De muros, escaleras y peldaños...

Mi vida es como un muro que tengo que escalar, hubo un momento de mi vida que me subieron en ascensor y llegue a la cima, pero sin esfuerzo, sin decidirlo yo, por imposición... Subí de una forma, cómoda y sencilla, pero no fue por mí misma, lo decidieron por mí, allí en la cima no había nada, bueno si unas vistas preciosas pero yo no las valoraba, eran tan solo algo más que mirar, no le daba importancia…

Pero un buen día me canse de todo y me tire al abismo, me choque contra el suelo, me quede tocada y herida, pero no hundida, tan solo necesite mi tiempo, días, semanas, incluso años, pero me conseguí poner de pie...

Paso el tiempo y mis heridas se curaron y ante mi estaba de nuevo ese muro, mi propio muro y debía de empezar a escalarlo yo solita, pasito a pasito y error a error, pronto empecé a pensar en ponerme escaleras, para que todo resultara más sencillo, más fácil, mas cómodo, pero me di cuenta que o ponía escaleras de hierro o las de madera se rompían y tan solo me hacían caerme de nuevo…

Escaleras de madera y encima con carcoma, peldaños que se rompen y te hacen daño, se parten y te parten un pedacito de tu corazón… 

Mis escaleras y mis peldaños rotos son las chicas, mis amores idealizados, mis ilusiones desilusionadas, algunas incluso capaces de arañarme hasta el alma, otras tan solo son pinchacitos, rasguños que duelen pero el tiempo las cura…

Hace ya un tiempo que entendí que mi muro lo debo de subir yo solita, sin ayuda de nadie, pasito a pasito, desilusión a desilusión, error a error, sonrisa a sonrisa, ilusión a ilusión, son todas y cada una de las lecciones que debo de aprender para hacerme más fuerte y poder subir más rápido…

A veces pienso si alguna vez me encuentro con una escalera de hierro de esas que pesan tanto y son casi imposibles de romper, se pueden oxidar, se pueden caer si no se apoyan bien, pero romperse tan fácilmente como las de madera no…

Estoy en un momento de mi vida que ya no quiero ni una escalera ni media a mi lado, no las quiero ni de hierro ni de madera, tan solo me quiero a mi misma para seguir escalando, a veces me canso y paro, pero ya no me caigo, me he caído ya demasiadas veces en 4 años, ahora, hay días que avanzo lento y otras rápido, pero avanzo, miro a la cima y me pregunto que habrá cuando llegue allí arriba?, alcanzare mi paz?, mi tranquilidad?, mi felicidad? y si al llegar no me gusta lo que veo y me quiero tirar de nuevo?, quizás me pase, son mis miedos, pero seré más fuerte y volveré a subir más y más rápido…

Y cuando llegue a la cima de ese muro, mi muro, veré unas vistas preciosas porque habré llegado por mí misma, valorare un atardecer, un anochecer, quien sabe si desde haya arriba incluso podre ver el mar, pero eso hoy por hoy está todavía lejos, voy por la mitad, espero no volver a caerme otra vez al abismo de nuevo… Ser yo misma es y sigue siendo el mayor desafío de mi vida…


De muros, escaleras y peldaños que se rompen y hacen daño..



Enviado desde mi iPhone ;)

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