lunes, 5 de octubre de 2015

pero ayer no, ayer dio la sensación de que la historia se podía cambiar, que era posible ganarles...

Ayer no pude estar en el banquillo con mis chicas de MI EQUIPO de balonmano a pesar de que era un partido clave, "el partido", jugábamos contra Maristas, nuestra bestia negra, nuestras grandes rivales, las que siempre nos ganan en la final de la copa, las que ganan la liga por delante de nosotras, un Madrid Vs Barça pero en balonmano y en Zaragoza, para ser más exactos en nuestra casa, el pabellón de Cuarte de Huerva...

Esta semana ha sido muy rara para mí, estoy perdiendo un poquito la ilusión por conseguir aprender a jugar a este juego q tantas alegrías me ha dado y por el que tantas lágrimas he derramado... Sigo sin saber coordinar bien mis pies, me sigo liando, ellas para animarme me dicen que voy muchísimo mejor que el año pasado, que me dé tiempo que es normal, pero yo me veo incapaz de jugar alguna vez bien.. Espero que sea sólo temporal y se me pase, porque si pierdes la ilusión, como dice el míster lo pierdes todo... Soni me dice que poco a poco que ellas llevan jugando desde los 9 años..

Hubo un día que el atlético de Madrid le gano al Real Madrid después de muchísimos años sin hacerlo o que Nadal partido a partido y punto a punto consiguió ser el número 1 del tenis mundial, derrotando al mismísimo Sr Federer...

Pues ayer en la pista de Cuarte de Huerva paso algo similar, salvando las distancias evidentemente...

Fue uno de los partidos más igualados que se recuerdan, nunca se fueron de más de 2 puntos, al final perdimos de 3, pero la actitud fue distinta, siempre daba la sensación de que se podía ganar... Al final se perdió, pero lo intentaron y lucharon cada punto, cada jugada hasta el final... Sin perder la ilusión... Igualico que en otros partidos que se iban del partido a los 2 minutos de empezar...

Son sus mayores enemigas, las que jueguen los partidos que jueguen siempre pierden por méritos propios, desde casi juveniles, es todo psicológico pero ayer no, ayer dio la sensación de que la historia se podía cambiar, que era posible ganarles...

Me quedo con los selfies después del partido, con sus sonrisas, con el brillo de ilusión de sus ojos... Con la bonita sensación de ser poco a poco un equipo... Esta vez no había caras largas, ni gestos tristes... La victoria se nos había escapado por muy poco, pero a través de los resúmenes técnicos de ellas y de las palabras del entrenador, las derrotas contra Maristas son casi cosa del pasado...

Chicas gracias por este partido, sinónimo de que algo está cambiando, me quedo con la sensación de que casi les ganamos y con la espinita clavada por no haber podido estar en el banquillo animando...


Enviado desde mi iPhone ;)

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