lunes, 25 de mayo de 2015

Tú, mi cenicienta favorita...

Sabes aunque no te lo diga, te sigo echando de menos cada día... En cada suspiro, en cada minuto a cada segundo de mi día a día...

Me duele y me dueles, no saber nada de ti en todo el día...

Sería tan tan fácil si tú quisieras, pero tú no quieres y eso me amarga el día... Y me pone triste…

Mi día está incompleto sin tu sonrisa, sin tus buenos días, sin tus borderias...

Te podía escribir mil letras, mil poemas que me daría igual tu seguirías sin querer leerlos, sin prestarle nada de atención, ignorando, asfixiando mi única manera de sobrevivir a ti, pensando en mi... Olvidándote a ti...

Mis días quieren tener tu presencia y tú no quieres estar en ellos, si pudieras mirarte con los ojos que yo te miro, te enamorarías de ti misma casi sin pestañear...

Porque mi formar de mirarte, me ayuda a amarte, me hace perder el poco sentido común que todavía no me impide pensar en ti...

Me quemas, me ardes por dentro, han sido muchos meses y ahora todo es nada, entrenaría todos los días con tal de poder ver tu preciosa sonrisa... Enséñame a perderme en ti y a encontrarme cada noche en tu sonrisa...

Quererte me duele y me hace desaparecer, por eso tienes que poco a poco tú desaparecer de mi vida y de mi mente, me doy dos semanas para que te me pases, que yo no puedo seguir viviendo con este dolor que me arde por dentro... 

Dos semanas para olvidarte...

La ultima cena con mi equipo de balonmano, después del ultimo partido de copa, las final de las finales, nuestra final! Todo debe de cambiar... 

A las 12, sonara el reloj de mi corazón, cambiara de frecuencia, se perderá en un ding dong, mas un tic tac que no puede parar de sonar o de soñar contigo si te siento tan cerca...

Cuando den las 12 mi cenicienta, todo tendrá que cambiar, hay dos opciones o todo empieza a girar o todo morirá... No me quedan más fuerzas para luchar contra lo que me haces sentir....

A las 12 será el final o el principio de una historia que se muere por comenzar... 

Ya hace unos meses comencé a llamarte mi Ceni porque cuando hablabas conmigo a las 12 te ibas a dormir, apuesto a que por esos tiempos todavía te hacia reír… Y ahora nada de nada... Y yo me sigo preguntando te acordaras de mi?


Enviado desde mi iPhone ;)

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