lunes, 2 de febrero de 2015

Todavía no puedo parar de temblar nuestro encuentro casual en la sala me ha dejado con ganas de más...

Todavía no puedo parar de temblar nuestro encuentro casual en la sala me ha dejado con ganas de más...

Era mi descanso largo nunca había entrado en esa sala, buscaba el office y me encontré de bruces con mi desconocida favorita...

Me excuse y quise salir de allí, pero tú me miraste con una mezcla de sorpresa e indiferencia, me di media vuelta cerré la puerta tras de mí y deje de razonar, que tienes que nublas mis sentidos cuando estas cerca de mí y me atraes tanto que me impides pensar...
Me dije a mi misma esta es mi oportunidad... Observe la sala estábamos solas, no había nadie más... Te mire de arriba abajo con descaro... Como no lo había hecho nunca, te sorprendiste, pero no dijiste nada, ni te alejaste de mí, ni te acercaste, no hiciste nada de nada, tú permanencias inmóvil ante la situación, decidí acercarme con sigilo yo hacía a ti, mirabas la tele apoyada en la pared en una mano sujetabas un nestea y en la otra tu móvil, bebías como si yo no estuviera aquí, mantenías la mirada agachada, quizás indiferencia absoluta, tan sólo una agente más para ti...

Me arme de valor y me puse frente a ti, mis miedos se desvanecían, mis manos acariciaron tu cara de sorpresa y tus rizos se deslizaban entre mis dedos, levantaste la cabeza y cuando me tenías frente a frente mi mirada te desarmo por completo, tu vida se rindió ante mis encantos, mi poder de seducción innato apareció...

Mi mirada cargada de deseo contenido a punto de explotar se cruzaba con tu mirada sería y siempre enfadada...

Te mire y me miraste, te desafíe a que me besarás y me besaste, nos besamos, no hablamos nada, un beso tranquilo pausado, un labio a labio, las dos sabíamos lo que queríamos y lo queríamos ahora, me diste la mano, me arrastraste hacia un cuarto muy pequeñito y me susurraste ven conmigo, aquí, no puede vernos nadie, mire el reloj era tarde, viste mis ojos de preocupación, por segunda vez hablaste, tranquila diremos sí preguntan q estabas conmigo... Yo sonreí entré tímida y nerviosa... Me apretaste la mano....

Yo empecé analizar la situación a toda prisa en mi cabeza, curro nuevo, mi jefa, una gran atracción, descaro, desafío, miradas, besos tímidos y en unos minutos locura desatada... Me dije a mi misma tengo que parar esto, como sea...

Tú atenta me observabas, parecía q escuchabas mi monólogo interior, tu voz sonó, me dijiste, hola Maria me llamo Ana, me diste dos besos y el tercero desato de nuevo la locura, mi locura interior y tu locura exterior, besos y más besos, la ropa volaba por el suelo de la habitación, besos, caricias, pasión, sonó su móvil ni lo escucho, salto su walkie, se escuchó alto y claro, una voz: nos falta una agente mlop16, Ana está contigo? Se separó de mí, recupero la respiración y hablo como pudo, si me esta ayudado, luego vamos...

Me miro y se río, la primera vez q la veía sonreír, era cómica y graciosa la situación, media oficina buscándonos y nosotras ajenas al mundo entre las cuatro paredes de esa mini sala y nuestros deseos volando en su interior...

Su voz segura y tranquila, empezó hablar, sus palabras cariñosas, un corazón, corazón aquí no puede vernos nadie, estás conmigo, por primera vez me abrazo con confianza con seguridad, con ternura! Y la pasión? Yo temblaba entre sus abrazos...

Me separe de ella bruscamente, ella no entendía nada, ni yo menos mi reacción, me sujeto de la muñeca y su voz me tranquilizo, Maria me gustas y me atraes muchísimo desde el primer día q entraste por la sala con esas gafitas y tu mirada despistada...

Ella hablaba mientras yo pensaba, solo tu eres capaz de convertir un encuentro pasional cargado de deseo y pasión en algo tierno y dulce…

Nuestros cuerpos semi desnudos encendieron en segundos la mecha de la pasión, el deseo carnal, SEXO con mayúsculas se desato...

Entonces la mire y cuando la tuve tan tan cerca que nuestras miradas se podían rozar, le sujete los brazos encima de su cabeza, perfile sus labios con mis deseos y la bese con pasión, resbale mis dedos bajo su piel, sentí morir cuando rocé con mis manos frías con su cintura caliente, un escalofrío recorrió todo su cuerpo, mordí su cuello, jugué a darle uno y mil besos…

…la convertí en mi prisionera, su camiseta voló por el suelo, la recogí y le tape los ojos, mil sentimientos afloraron bajo su piel, la pasión no tenía límites, desabroche su pantalón, deslice mis dedos entre sus piernas y pude sentir su humedad, la envestí muy lenta y suavemente, cambiando el ritmo, trazando círculos mágicos en su interior... Hasta qué ya no pudo más y estallo, sus piernas temblaban, su aliento exhaló en mis labios sexo y pasión, tan sólo yo pude sentirlo, excitarme y desearla dentro de mi…

De nuevo sonó el walkie Ana, Esther pregunta por ti, donde estás?

Mientras encontraba la ropa a oscuras en esa habitación, pregunte quien era Esther, agacho la mirada y me contesto con la voz entrecortada y casi sin respirar mimujer…

Recuperamos la cordura, nos vestimos y justo antes de salir me susurró una frase que me desarmo: "y me susurras al oído: desde la primera vez que te vi supe que acabaríamos así..."

Fue el primero de muchos encuentros prohibidos/vividos q os contare en otra ocasión...

(Fragmento de “Deseo”)


Enviado desde mi iPhone ;)

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