domingo, 11 de marzo de 2012

pepsiforo jueves #11m

hace algunos años me copie esto y hoy dia especial, me gustaria compartirlo con vosotras a mi me parecio precioso...

Publicado por macarrilla_00, el 21 de Agosto de 2009 a las 17:03    pepsiforo




"Como cada mañana, Silvia subía al tren para ir a trabajar, y se sentó en el mismo asiento, en el vagón de siempre. Esa mañana se había levantado con una sonrisa, porque sabía que en el tren la volvería a ver. Todos los dias iban juntas en el vagón, y sin embargo, nunca habían cruzado ni una palabra. De ella solo sabía que se llamaba Pepa. La primera vez que la miró a los ojos, Pepa desvió la mirada hacia el paisaje que pasaba rápidamente por la ventana, pero Silvia supo que esos ojos iban a ser los que la iban a perseguir en todos sus sueños...
Ese día Silvia se había arreglado especialmente, sólo para ella, y se dió cuenta que, desde hace poco tiempo, ella se había convertido en la razón por la que se despertaba con una sonrisa.

Si fuera más guapa y un poco más lista , si fuera especial, si fuera de revista
Tendría el valor de cruzar el vagón y preguntarte quién eres .

Cuando el tren paró en la estación donde Pepa se subía, Silvia empezó a darle vueltas a la cabeza, no la conocía de nada, y sin embargo, se había arreglado para ella.¿Se daría cuenta?-se preguntó Silvia-, ¿qué hago si me mira? ¿le saludo sin más, o me acerco a hablarle?, ¿debería decirle lo que siento? Ay, Silvia, que tonterías dices, si ni siquiera la conoces... Mientras seguía haciéndose esas preguntas, Pepa se sentó en su sitio habitual, y Silvia la miró intensamente, queriendo transmitirle con la mirada sus sentimientos, sus dudas, y todo lo que no era capaz de decirle a la cara. Habían pasado varios días de esta manera, pero Silvia se decía que hoy sería especial, algo se lo decía...

Te sientas enfrente y ni te imaginas que llevo por ti mi falda más bonita
Y al verte lanzar un bostezo al cristal se inundan mis pupilas

De pronto, Pepa la miró, como si hubiera notado la mirada de Silvia clavada en ella.

Y de pronto me miras , te miro y suspiras, yo cierro los ojos , tú apartas la vista
Apenas respiro, me hago pequeñita y me pongo a temblar

Silvia notó como la mirada de la morena desbarataba cualquier plan que pudiera haber urdido hasta ese momento. Su estómago había experimentado esa extraña sensación, que mucha gente define como “mariposillas”, otros como “esa sensación cuando bajas del latigo”. Silvia no sabía que hacer, sólo podía mirarla, y inconscientemente, dijo su nombre.

-Pe...Pepa...

Y entonces ocurre, despiertan mis labios, pronuncian tu nombre tartamudeando
Supongo que piensas “qué chica más tonta”, y me quiero morir

Pepa levantó la vista, y miró tiernamente a Silvia, tanto, que ésta miró detrás suyo para ver si Pepa estaba mirando a alguien del vagón, y cuando volvió la vista de nuevo, la morena de sus sueños se acercaba con una sonrisa que derretiría el Polo Norte en una milésima de segundo.

Pero el tiempo se para y te acercas diciendo
Yo aún no te conozco y ya te echaba de menos
Cada mañana rechazo el directo y elijo este tren.

-Pelirroja – dijo Pepa – no te imaginas lo que te he echado de menos todo este tiempo, teniéndote tan cerca, y a la vez tan lejos, sin saber que decir, ni qué hacer, y subiéndome a este tren sólo para sentirte cerca. Espera, dejame terminar-dijo al ver que Silvia quería hablar-, no sé que te parecerá todo esto, yo pensaba que estabas a años luz, y resulta que ahora te tengo enfrente mío, y no quiero cerrar los ojos por si al abrirlos ya has desaparecido y todo resulta ser un sueño.

Silvia no sabía que decir, se había quedado atónita al oir las palabras de la morena, y sólo pudo abrazar tiernamente a Pepa, mientras le susurraba al oído:

-Pues si esto es un sueño, no quiero despertar nunca.

Pepa entrelazó la mano de la pelirroja con la suya, y Silvia apoyó su frente en el hombro de la morena, sintiéndose las dos mas felices de lo que habían sido nunca.

Y ya estamos llegando mi vida ha cambiado un día especial este 11 de marzo
Me tomas la mano llegamos a un túnel que apaga la luz

Te encuentro la cara gracias a mis manos
Me vuelvo valiente y te beso en los labios

Silvia buscó a tientas el rostro de Pepa, y la besó dulcemente, sin prisa, como si en el mundo no hubiera nadie más que ellas dos...Pepa rodeó la cintura de la pelirroja con sus brazos, y notó como Silvia se pegaba a ella.

Dices que me quieres y yo te regalo
El último soplo de mi corazón

-Ahora no me importaría que esto fuera un sueño...Te quiero, pelirroja -susurró Pepa en su oído, todavía abrazada a Silvia-

-Pues soñemos juntas, morena...Te quiero -dijo Silvia con su último aliento-

Y todo se apagó..."

No hay comentarios:

Publicar un comentario